June 15, 2021

Emmanuel Macron quiere el fin de la injerencia extranjera en Libia

La cronología es elocuente. El nuevo primer ministro libio, Abdel Hamid Dbeibah, el nuevo rostro de una Libia reconciliada, tardó dos meses y medio en visitar Roma y París, capitales de los dos países europeos tradicionalmente más implicados en la mediación en Libia. . Tras su toma de posesión, el 10 de marzo, por un Parlamento reunido después de más de seis años de guerra civil, Dbeibah dio prioridad a sus viajes al extranjero a Egipto, los países del Golfo, Turquía y Rusia.

Al recibirlo en París, el martes 1es Junio, Emmanuel Macron afirmó solemnemente la” compromiso “ de Francia a “Apoyo” la reconciliación en curso en Libia. La brecha de tiempo entre los dos trenes de visita, sin embargo, subraya claramente el relativo borrado de Europa en el teatro de Libia, en vista del control ahora de facto ejercido por Turquía y Rusia, los dos nuevos guardianes del país.

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Por ahora, este cambio en el cursor geopolítico se ve algo ensombrecido por la mejora en el clima empresarial. El fin de los combates y el establecimiento del Gobierno de Acuerdo Nacional (GAN), donde se encuentran las fuerzas de Tripolitania (Oeste) y Cirenaica (Este), que luchan entre sí desde 2014, permitió un repunte en la producción de petróleo. . a casi 1,3 millones de barriles por día (en comparación con 1,6 millones antes de 2011). Los inversores internacionales vuelven a acudir en masa al sitio de reconstrucción de Libia.

El Sr. Dbeibah, acompañado por una numerosa delegación ministerial, también se reunirá el miércoles, en París, con los jefes franceses de Medef para hablar sobre contratos. El nuevo primer ministro, que bajo el antiguo régimen de Muammar Gaddafi dirigió una empresa de propiedad estatal, la Libyan Investment and Development Company (Lidco), y que entonces era el representante en Libia de muchas empresas turcas, está muy familiarizado con el backstage de el mundo empresarial. “Él es el primero en la transacción”, comenta un observador de la escena libia.

“División de países”

¿Será suficiente ese perfil para superar los escollos que siguen poniendo en peligro una estabilización de los aún frágiles cimientos? Una conferencia sobre la paz en Libia, auspiciada por las Naciones Unidas, invitada a Berlín el 23 de junio, dieciocho meses después de una primera edición en enero de 2020, debería ser una oportunidad para discutir una serie de temas dolorosos. La más aguda de ellas es la salida de las fuerzas extranjeras de suelo libio, una exigencia reiterada por los occidentales, pero que por el momento choca con la influencia de seguridad ejercida por Rusia (en Cirenaica) y Turquía (en Tripolitania).

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