June 15, 2021

la dificultad de reformar durante un período electoral

ANÁLISIS. Es oficial, el último año “útil” de Emmanuel Macron bien podría implicar una reforma de las pensiones – “ la madre de todas las reformas », En palabras del jefe de Estado. Queda por ver si traerá de vuelta no votantes, sino miles de millones. Porque si bien en esta materia el Ejecutivo se ha defendido en los últimos años de querer una reforma “financiera” – pensada para ahorrar dinero -, sino una reforma de la equidad, no ha logrado convencer a la opinión pública. de buena fe. Y será aún más difícil que salga de la crisis, cuando se espera que el déficit público alcance el 9,4% este año, la deuda pública se acerque al 118% del PIB y el gobierno se haya marcado una senda de reducción del gastos ambiciosos para los próximos cinco años.

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Con casi el 15% del PIB francés en 2019, las pensiones siguen siendo, con mucho, la partida más importante del gasto público en Francia, por delante de los servicios de salud (11%), que el gobierno ciertamente no tocará después de dieciocho meses de pandemia. . El ministro de Economía, Hacienda y Recuperación, Bruno Le Maire, no pierde la oportunidad de recordar la necesidad de una reforma previsional, incluso pidiendo que se haga antes de las elecciones. “Soy partidario de no perder el tiempo en este tema, que es un tema mayor y que debe ser parte de una reflexión sobre el volumen de trabajo y la calidad del trabajo que ofrecemos a los franceses”, recordó, martes 1es June, en una entrevista con el “Talk” de Figaro.

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Sin embargo, participar en un proyecto de este tipo unos meses antes de una elección presidencial no está exento de riesgos, para los fondos públicos. “¡Una reforma a seis meses de las elecciones cuesta veinte años antes de dar sus frutos!” “, resume un especialista en Bercy. En definitiva: imposible, durante un período electoral, proponer una reforma ambiciosa sin medidas de acompañamiento, a riesgo de desencadenar un estallido social. El Elíseo ya evoca la idea de un gesto a favor de las pequeñas pensiones.

Ajuste salarial, avance

Porque una reforma de las pensiones no siempre da sus frutos. Como lo demuestra el de los regímenes especiales, adoptado en 2007. Una promesa de campaña de Nicolas Sarkozy, pretendía alinearlos gradualmente con el régimen de la función pública, modificando la duración de las contribuciones y las condiciones de indexación. Pero para hacerlo socialmente aceptable, se complementó con medidas de acompañamiento (aumento salarial, adelanto), que compensaron en gran medida sus efectos sobre la caída del gasto público. Tanto es así que, catorce años después, sigue siendo imposible decir que la reforma permitió ahorrar dinero, las cifras más bien tienden a indicar que no es así.

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